Obras en formato de libro:
    Renacimiento entre
    los artistas contemporáneos
    Judith A. Hoffberg
    Material tomado de la revista ARTES VISUALES del Museo de Arte Moderno / Instituto Nacional de Bellas Artes / México, Enero-Marzo 1981.

    Lamberto PignottiEl efecto inmediato de la prensa offset y de la copiadora, tanto Xerox como de otras marcas, ha sido un renacimiento del formato del libro entre los artistas visuales de todo el mundo. Animados por el carácter inmediato de la comunicación, por la portabilidad y accesibilidad, y también porque de esta manera eluden el sistema de los museos y galerías, los artistas han estado experimentando el formato de libros desde los últimos cincuenta años. No se trata de un medio nuevo, puesto que el libro fué l aprimera obra de técnica mixta y los artistas han sido caligráfos, encuadernadores, fabricantes de papel e iluminadores. Pero hoy en día, con la avanzada tecnología de la imprenta, los artistas han descubierto en el libro una forma de diseminar sus ideas visuales.

    Con el uso de sellos de goma, xerografía, litografía y otros medios, los artistas han formado una ola de creación de libros que no tiene precedentes de ninguna otra generación. Dada la naturaleza de este medio, los museos y galerías no estaban preparados para exhibir este formato y, en consecuencia, los artistas han hallado dificultades para la distribución. Lo que se ha desarrollado es un sistema, una red de artistas que intercambian sus obras en formato de libro; pero que además una red de menudistas que creen que estos libros se deben poner al alcance de un público más amplio, fuera del mundo del arte. Como resultado, existen talleres, aunque pocos, por todo Estados Unidos, Canadá, y Europa, más unas galerías que insisten en exponer ediciones limitadas y ejemplares únicos. No obstante, en términos generales es sumamente difícil averiguar dónde se exhiben o venden estos libros.

    Printed Matter, una asociación no lucrativa de Nueva York, funge de red de distribución al mayoreo y menudeo, en tanto que Art Metropole, de Toronto, Canadá, lleva aún más años fungiendo de esta manera. Mucha smujeres se sirven de los libros para expresar temas feministas, desde la violación hasta el incesto; otrosartistas utilizan sellos de goma para generar ideas de estructura y forma; la copiadora ha hecho posible que lo artistas produzcan con prontitud y belleza libro scon ilustraciones a colores, sin tener que pagar los precios elevados de la separación cuadricrómica; se ha ensayado, probado y experimentado la litografía offset, con resultados notables, llevando la tecnología hasta sus límites. Los artistas exploran lo inesperado, recurriedo a formatos nuevos; en un libro es fácil trasladar autobiografías y diarios visuales.

    Hay libros de tipo juego, libros tipo cine (sus figuras adquieren movimiento cuando se pasan rapidamente las páginas), libro stipo performance. También los fotógrafos han comenzado a utilizar mucho el formato del libro. dado que el carácter secuencial de las páginas refleja la continuidad del significado de muchas series de fotografías. Son más bien esculturas, y de ninguna manera libros. Libros hechos con esténciles, libros hechos con máquina de escribir, libros que son una narración visual, libros conceptuales, libros sin palabras y libros hechos solamente de palabras, todos pueden ser incluídos. El humorismo es lo que parece dominar en un ochenta por ciento de los libros de los artistas que se están haciendo en la actualidad. Es difícil explicar qué hace que el formato de libro sea un medio lógico para estos aspectos humorísticos, pero qué fantástico para el comprador, lector y consumidor.

    Alentamos la esperanza de haber contribuido a restablecer la necesidad del libro en esta sociedad nuestra, tan llena de computadoras, automatización y alta tecnología. No cabe duda de que Gutenberg creó un invento perdurable, invento que hoy en día está floreciendo entre los artistas vivientes del mundo.

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